Es un aliado en la lucha contra la diabetes, puesto que se ha demostrado que su consumo regular genera una reducción significativa en los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 1 (diabéticos isulinodependientes), triglicéridos, colesterol malo (LDL) y los niveles de colesterol totales. Además puede regular la actividad de la insulina, ayudando a que actúe más eficazmente. Es también conocida por su capacidad para inhibir el crecimiento de bacterias y otros microbios eliminando infecciones en el tracto urinario.